martes, 15 de diciembre de 2015

ESTUDIAN A LA GALAXIA ANDRÓMEDA A TRAVÉS DE SUS GALAXIAS SATÉLITE

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Imagen de Andrómeda: el Espolón del Norte (arriba) y la Corriente Gigante (debajo)

Investigadores, encabezados por el IAA de España, usando el Gran Telescopio Canarias, han estudiado la composición química y el movimiento de siete Nebulosas Planetarias situadas en el Espolón del Norte y en la Corriente Gigante, las dos subestructuras principales que se hallan en ambos extremos de la galaxia Andrómeda y han hallado que estas estructuras podrían tener un origen común debido a la interacción de Andrómeda con sus galaxias satélite. 

Las Nebulosas Planetarias son Enanas Blancas, estrellas parecidas al Sol, que tras agotar su combustible se desprenden de sus capas externas y conservan un denso núcleo central, rodeado de una envoltura fluorescente. 

"Sabemos que las grandes galaxias crecen absorbiendo galaxias menores y que los vestigios de esas fusiones pueden hallarse en las regiones externas de las galaxias, en forma de colas o regueros de estrellas", según Xuan Fang, Investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC)

"Hace poco más de una década se descubrieron en Andrómeda unas subestructuras que podrían ser restos de su proceso de formación e interacción con otras galaxias cercanas. Como se trata de subestructuras muy débiles y resulta muy difícil estudiar sus estrellas, observamos las nebulosas planetarias, que sí pueden detectarse sobre el débil fondo", dijo Rubén García Benito, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

"Estudios anteriores del movimiento de nebulosas planetarias en estas subestructuras habían indicado que podían tener un origen común y nosotros queríamos comprobar si era así analizando la composición química de las nebulosas", indica Fang (IAA-CSIC). 

Los Científicos decidieron investigar a Andrómeda, porque la consideran un laboratorio para estudiar la historia de las grandes galaxias espirales como la nuestra, la Vía Láctea.