viernes, 15 de julio de 2016

ESTUDIO REVELA QUE LA LUZ ARTIFICIAL PODRÍA DAÑAR LA SALUD 


Un estudio de la universidad de Leiden en Holanda, ha concluido que la exposición constante a una luz artificial puede ser dañina para la salud. 

Para el experimento se usaron ratones que fueron expuestos a luz artificial todo el día por 24 semanas. Durante el proceso se analizo la actividad cerebral de estos animales y se midieron varios parámetros de salud importantes.

Luego se observó una reducción del 70% del Ritmo Circadiano, un descenso de la función del músculo esquelético (tipo de músculos estriados unidos al esqueleto), los huesos mostraron signos de deterioro y un estado proinflamatorio que normalmente se observa sólo en presencia de patógenos u otros estímulos dañinos.

El Ritmo Circadiano es el reloj biológico de los seres vivos que se activa cada 24 horas y rige las funciones fisiológicas. En estos ratones la exposición constante a la luz lo alteró en una zona del Hipotálamo llamada Núcleo Supraquiasmático, que es el encargado de controlar el funcionamiento del sistema nervioso.

Este estudio demuestra que la influencia de los patrones de luz-oscuridad en la salud no es tan neutro como se creía y que el equilibrio en el ciclo de luz natural-oscuridad es importante para la salud, ya que interrupciones en el mismo provocan una amplía variedad de problemas en la salud.

La buena noticia es que estos efectos negativos para la salud son reversibles cuando el ciclo natural de luz-oscuridad se restablece. En el experimento cuando los ratones volvieron a un ciclo normal 2 semanas después, las neuronas de la región del Núcleo Supraquiasmático recuperaron su ritmo normal y los problemas de salud se revirtieron.

"Los resultados de este experimento deberían llevarnos atener en cuenta la cantidad de luz artificial a la que se ve expuesta la gente y sus efectos", destacó Johanna Meijer del Centro Médico de la Universidad de Leiden en Holanda.

A nivel mundial el 75 % de la población está expuesta a luz durante la noche. 

Los resultados de este estudio se publicaron en la Revista Current Biology.