viernes, 5 de agosto de 2016

ATMÓSFERA DESAPARECE Y REAPARECE EN UNO DE LOS SATÉLITES DE JÚPITER


Imagen: SwRI/Andrew Blanchard

Astrónomos en conjunto con el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), han descubierto que todos los días en uno de los satélites naturales del planeta Júpiter, hay un eclipse que provoca que su atmósfera prácticamente desaparezca y vuelva a aparecer cuando este sale de la sombra de Júpiter.

Se trata de Ío, que tiene un diámetro de 3.600 km, está compuesto de roca de Silicato, tiene un núcleo de hierro fundido de unos 900 km radio, su atmósfera es 100% Dióxido de Azufre, tarda 42 horas en completar una vuelta en torno a Júpiter, es el tercer satélite más grande de Júpiter y posee los volcanes más activos de todo el Sistema Solar(más de 400 volcanes).

El  eclipse se origina cuando la sombra de Júpiter cubre a Ío durante casi 2 horas diarias, causando que la temperatura en el satélite caiga de 148º bajo cero a 168º bajo cero. Con este cambio brusco de temperatura, el Dióxido de Azufre de la atmósfera se congela y cae sobre la superficie de Ío, para luego desaparecer cuando sale del eclipse y la luz solar calienta la superficie del satélite nuevamente.

Las interacciones gravitatorias entre Ío y Júpiter fuerzan las órbitas hacia una geometría elíptica que genera distorsiones que desencadenan fuertes erupciones volcánicas. Estas erupciones producen corrientes de lava de cientos de kilómetros y nubes de Azufre y Dióxido de Azufre que se elevan hasta casi 500 km en Ío.

"La variabilidad de la tenue atmósfera de Ío ya era conocida y no sabíamos si se debía a la actividad volcánica o a un intercambio de gas con la superficie. Hemos comprobado que se pierde el 80% de la atmósfera hasta que Ío sale del eclipse. Esto ha sido toda una sorpresa, porque nunca habíamos observado un colapso atmosférico de estas características, que nos ha permitido además zanjar el viejo problema: la atmósfera no está directamente formada por gases volcánicos, sino por la sublimación de los hielos en superficie. El ciclo puede ser bastante repetitivo, alterado por aportes de los volcanes, que no son del todo despreciables", dijo Miguel Ángel López Valverde, Investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía que participó en el estudio.

Para estudiar este fenómeno único en el Sistema Solar, se utilizaron los datos del Telescopio Gemini.